RSS

“Aquel Gato”

06 Nov

aquel_gato

…Y siguió mirando como queriendo observar hasta mis propios pensamientos. Seguí con mi interrogatorio… eres gata o gato ?, hombre o mujer ?, macho o hembra?. Creo que a través de los ojos del gato jamas iba a descubrir el sexo de ese animal,…. En ese entonces él me habló y me dijo clarito “ÑAU”…

Como la vida no es solo computación, un amigo me ha enviado un breve cuento, me gusto tanto que le pedí su autorización para compartirlo en el blog. Tiene como nombre “Aquel Gato” :

(Click en “leer mas” para leer el cuento completo)

AQUEL GATO

Aquella noche tuve la sensación de ser observado, suavemente fui girando mi cabeza hacia el pasillo y ahí estaban, esos enormes ojos amarillentos que demostraban un insistente y especial interés por mi. El dueño de esas pupilas luminosas eran de un inmenso gato angora. Permanecí un largo rato mirando a ese extraño gatito. El no me despegaba su mirada de mis ojos, de alguna manera se estaba comunicando conmigo. Creo que los dos estábamos en un raro trance hipnótico. No sabia quien hipnotizaba a quien. Jamás nunca había tenido una experiencia de que alguien o un animal mirara tan fijamente sin pestañear por tan largo tiempo. Era como juego de niños “El que pestañea pierde”.

Después de un breve momento me atreví osadamente de superar el atrevimiento de ese animal, que aún permanecía ahí en frente de mi, moviendo su cola como si fuera una verdadera antena portátil.

Dije: hola gatito … se te ha perdido algo ? … qué haces acá ? … buscas a alguien ? … qué quieres de mi huevoncito ? … por qué me miras tanto ? … buscas a tu pololita ? … no he visto ninguna por aquí.

Y siguió mirando como queriendo observar hasta mis propios pensamientos. Seguí con mi interrogatorio… eres gata o gato ?, hombre o mujer ?, macho o hembra?. Creo que a través de los ojos del gato jamas iba a descubrir el sexo de ese animal, por lo demás no tenia ninguna importancia… Hice tantas preguntas en tan corto rato que no le di tiempo, para que en una pequeña pausa me pudiera contestar por lo menos una. Pensé que quizás no era la mejor manera de iniciar una conversación y creí prudente, quedarme callado y así lo hice. En ese entonces él me habló y me dijo clarito “ÑAU”. No era mi costumbre de mantener conversaciones con gentes desconocidas. No sé por qué también dije “ÑAU”. Fue una especial presentación, de ninguna manera voy a decir que puchas que conversamos. No me dijo si tenia algún color político, tampoco si era mormón, mazón o si le gustaba el Colo o era fanático de la Chile. Si sé, que a primera vista me había fascinado el gato.

Había ganado a un amigo, mejor digo me había regalado un amigo, que con el tiempo se transformo en amiga, ya que era gata. Eso lo descubrí por era demasiado femenina y coqueta, son sus ojitos de Bamby y sus movimientos de caderas y el coqueteo de su cola y esas cosas que solo poseen las mujeres.

Pasó el tiempo y mi amiga nunca faltó a ninguna cita nocturna. Me miraba por un rato, decía “ÑAU” y se iba. Yo también le contestaba con otro “ÑAU” ….

FIN.

Autor : Edmundo Herrera

[via : puntoZIP]

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 6 noviembre, 2008 en Cuentos

 

Etiquetas: , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: